Mariano Otero además de ser un gran orador y reflexionar en sus escritos sobre la condición social, económica y política del país, se dio tiempo de analizar las formas del lenguaje así como el modo preciso de los elementos del antiguo mexicano, tomando en su propio lenguaje la influencia de Francois-René de Chateaubriand, quien en su momento fue considerado el fundador del romanticismo en la literatura francesa.  Así podemos conocer textos de su autoría que salen de su esfera profesional, como el "Aguacerito de Zapopan" y "Felicidad", publicados por su hijo Ignacio Otero.

Ensayo

Felicidad

Yo he asistido a los festines estrepitosos: yo he oído las vibraciones de una música ardiente, y he visto a la beldad, al amor, a la naturaleza y al arte concurriendo para embriagar los sentidos de felicidad, para anegar el espíritu de un mar de placer: ¿por qué han tenido siempre estos espectáculos para mí un aire de indiferencia? ¿Por qué no se han relacionado con mi corazón, siempre solitario y doliente?
Texto

CONSULTA A LOS ESTUDIOSOS SOBRE LA LENGUA MEXICANA DE 1843

Hay en México, y aun fuera de él, quienes deseen saber de un modo preciso cuáles eran los elementos del antiguo mexicano. A fin de que podamos formular con precisión las dudas que sobre esto nos ocurren, y recibir con la misma las respuestas que suplicamos se nos permitirá tomar para el examen de dicha lengua, un término de comparación. Ninguno creemos mejor en nuestro caso, que el castellano, tal como entendemos que ahora lo hablan los más instruidos filólogos de España.
Texto

LA ESCUELA DE LORD BYRON.TRADUCCIÓN DE UN FRAGMENTO DE LAS MEMORIAS DE CHATEAUBRIAND

En el Ensayo sobre la Literatura Inglesa que ha publicado el célebre vizconde de Chateaubriand, ha hecho, como él dice, una pequeña intriga a sus memorias póstumas (Memoires d´outre-tombe) publicando algunos fragmentos, entre los que se encuentra el arriba anunciado. En él la pluma del autor de Los Mártires respira ya el aire melancólico y solemne de la muerte ...
Ensayo

EL AGUACERITO DE ZAPOPAN. En el Departamento de Jalisco

Un paredón, el agua que destila, y algunas hierbas… ¡Ved aquí qué elementos tan sencillos, qué materiales tan escasos! Y sin embargo, tales como son han bastado a la naturaleza para formar con ellos una preciosísima. No es una escena de grandeza, como una catarata, ni de terror como una tempestad; es un cuadro risueño, movible y pintoresco, cuya vista sólo excita dulces efectos y suaves emociones.
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