Mariano Otero también reflexionó sobre el papel de los jueces. En primer lugar, sobresale su voto particular del 5 de abril de 1847 donde propuso el juicio de amparo a nivel federal, otorgando a los tribunales federales la facultad de amparar a cualquier persona frente a los actos de los poderes Ejecutivo y Legislativo, federales y locales, que atentaran contra los derechos reconocidos en la Constitución, limitándose a proteger al quejoso en el caso concreto sin hacer ninguna declaración general sobre el acto o la ley impugnada. La propuesta de Otero formó parte del Acta de Reformas que estableció en su artículo 25 el juicio de amparo.

Asimismo, Otero dedicó unas líneas de sus Consideraciones sobre la situación política y social de la República Mexicana en el año de 1847, para referirse a los problemas que enfrentaba la administración de justicia de su época: legislación compleja, procedimientos intrincados, enorme rezago judicial, falta de certeza jurídica, un mal sistema carcelario y el impacto negativo que todo ello tenía en el desempeño económico, el bienestar social y la confianza pública del país.

Finalmente, en 1849 como senador de la República, se pronunció sobre el Dictamen de las Comisiones de Puntos Constitucionales y Segunda de Justicia del Senado, sobre la Ley Constitucional para el nombramiento de los Ministros de la Suprema Corte de Justicia (18 de julio), y respondió con un discurso a las observaciones que hiciera al proyecto el Ministro Manuel de la Peña y Peña, entonces Presidente de la Suprema Corte (3 de agosto). En estos documentos, Otero se refiere al número óptimo de Ministros que deben integrar la Suprema Corte, su proceso de designación, el método para cubrir sus vacantes, sus atribuciones y las instancias judiciales que deben concurrir en un procedimiento. Para sustentar sus argumentos, hace uso de la historia, el derecho comparado, y –algo inusual para su época– la probabilidad y la teoría de juegos; no era para menos, sabiendo que Otero conocía la obra de matemáticos como Condorcet, Laplace o Poisson a los que cita en su discurso.

En este apartado, reproducimos los documentos antes referidos que reflejan las ideas de Mariano Otero sobre las facultades, organización y funcionamiento del poder judicial, y con ello, su contribución a la justicia en México.

 

Voto

Voto Particular de Mariano Otero del 5 Abril 1847

Señor: Al recibir del Congreso el difícil encargo de concurrir a formar el proyecto de Constitución, no pensaba yo que había de llegar a verme en la penosa situación en que me encuentro, precisado a dar cuenta con mi opinión individual, desgraciadamente para mí, en discordancia con la de la respetable mayoría de la comisión.  Esperaba, por el contrario, que unidos todos en principios, respecto de la obra que se nos había encomendado, nos entenderíamos perfectamente, y que después de discutir más bien la forma y los pormenores, que los puntos cardinales, habríamos de presentar al Congreso un dictamen, que corregido por su sabiduría llenara el objeto principal con que se determinó reunirle.
Crítica

Crítica a la Administración de Justicia

"VI. ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA A todo lo que llevamos dicho respecto del comercio y la agricultura, debemos agregar un mal todavía más grave, y que si bien destruye a toda la sociedad atacándola en sus cimientos, ataca muy particularmente a aquellas dos clases que, como todo el mundo sabe, no pueden existir ni mucho menos prosperar sino bajo la sombra del orden y de la confianza pública.
Dictámen

DICTAMEN DE LAS COMISIONES DE PUNTOS CONSTITUCIONALES Y SEGUNDA DE JUSTICIA DEL SENADO, SOBRE LA LEY CONSTITUCIONAL, PARA EL NOMBRAMIENTO DE LOS MINISTROS DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA

Las comisiones unidas de puntos constitucionales y segunda de justicia, han examinado detenidamente el proyecto de ley constitucional que la cámara de diputados aprobó para el nombramiento de ministros de la Suprema Corte de Justicia; y no dudan presentar en estas sesiones su dictamen, porque comprendido en la convocatoria el despacho de los negocios de interés general que se hallan en revisión, esta ley constitucional, cuyo resultado habrá de ser la mejor organización del primer tribunal de la federación, afecta de una manera muy directa el interés general de la nación, y porque recuerdan bien que el consejo no la señaló especialmente, conforme había iniciado el ejecutivo, por juzgarla ya comprendida en aquella regla general; pero exponen su sentir, bien penetradas de la dificultad de la materia, y con una desconfianza tanto más justa, cuando que conformándose en algunos puntos con el proyecto aprobado, disienten en otros que no son de pequeña importancia.
Discurso

Discurso en la Cámara de Senadores del 3 de Agosto de 1849 del Presidente de la comisión de puntos constitucionales, defendiendo el art. 8 del Proyecto de Ley sobre el nombramiento de Ministros de la Suprema Corte de Justicia

(Escribo por orden de la Cámara) Al formar el proyecto que hoy se discute, las comisiones estuvieron muy distantes de creer que de todas las disposiciones que él contiene, ésta, la de supresión de dos plazas de las once de Ministros numerarios de la Suprema Corte de Justicia, sería la que más había de llamar la atención y la más digna de disputarse; porque nunca se les presentó ni muy grave de por sí ni tan importante que mereciere la preferencia respecto de algunas de las demás; por eso, apenas se ocuparon en fundarla indicando ligeramente algunas reflexiones que la apoyaban.
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